lunes 2 de febrero de 2009

Ayer enterré mis pies
en la tierra húmeda
para que así crecieran mis brazos
como ramas al viento elevadas
y cupieran todas las madres
las de ayer, de hoy y siempre,
las infinitas.

Al abrazarlas a todas
subieron por la ladera
lentas con su dolor
iban subiendo
e inundaron la tierra
desde las rodillas
hasta los dedos
y quise ser esponja de mar
para limpiar sus profundos llantos
y dejar sus caras limpias.

Pero fue peor, fue peor,
por que cuando el alma clama
y los hijos yacen muertos
o no yacen ni descansan
se pasean como fantasmas
dentro de sus madres
así es como ellas
se convierten en estatuas
de lodo, sal y pena
y la harina nutricia de sus pechos
mortífera y descuidada
vacía y hueca .

Nunca un grito desgarrado
aplacará tanta pena
ni abrazo o esponja
ni verso o poema.



6 se salpicaron:

De cenizas dijo...

bufff.. qué gráfico..qué visceral..qué duro....


besos

SoL dijo...

se me vinieron la abuelas con sus pañuelos al alma...

que hermoso mar, venir y que haya escrito tuyo fresquito de nuevecito.



y tus palabras, siempre certeras, bellas, conmovedoras, aunque el dolor las nutra suenan maravillosas.

Abrazos para usted

SoL dijo...

se me vinieron la abuelas con sus pañuelos al alma...

que hermoso mar, venir y que haya escrito tuyo fresquito de nuevecito.



y tus palabras, siempre certeras, bellas, conmovedoras, aunque el dolor las nutra suenan maravillosas.

Abrazos para usted

Leonardo de Valdivia dijo...

no has publicado en España, tus antecedentes cuales son?, encuentros de poesía?

lala dijo...

que imagen...
una pena que no aplaca un grito desgarrado.
me gusto mucho
besos

Allek dijo...

pasaba a dejarte un abrazo....