lunes 1 de junio de 2009

anochece un crisantemo
superpone al olvido
su naranja y malva
contra un montículo oscuro

deja su semilla al viento
para creer en trémulas carnes
y seísmos desatados

sólo entonces
soplará un viento tímido
e irá contagioso salpicando
abrirá en las huellas dactilares
nuevos mapas de caricias
veloz la voz saltará
gritará al placer y al sacrificio
de un solsticio de amor
de una dulce calima sin fronteras

cromosoma incandescente
se elevará como una plegaria
inundando el mundo
de savia nueva
los hombres y las mujeres
se amarán con los ojos abiertos

será un tiempo nuevo
de pianistas con cuerpos
de cuerda y teclas
blanco y negro no será color
será mezcolanza de supuestos

poco a poco irán creciendo
vértices como sonrisas
al crearse nuevas cercanías

de ese cálido movimiento
que irá inundando el mundo
y nacerá de un crisantemo







2 se salpicaron:

divannimolotov dijo...

Sensual y bello poema.
Placer leerte de nuevo Mar.

Abrazos.
Divannimolotov

.

De cenizas dijo...

Bello canto a la esperanza de los fecundos crisantemos...

besos