levanté mis brazos
y abrí la boca
para sentir el grito
que partió la ciudad
mientras, el asfalto
convertido
en río de piedra
- absurdo-
quemaba los pudores
mientras, las pulsiones
fervorosamente
tapiadas con lápidas
-musculares-
sucumbieron al grito
tan sólo fue un pedazo
- ilustrado-
-ilustrativo-
de aquella orfandad emocional
que nadie contuvo
que nadie acuno
y que asfixia el alma
y abrí la boca
para sentir el grito
que partió la ciudad
mientras, el asfalto
convertido
en río de piedra
- absurdo-
quemaba los pudores
mientras, las pulsiones
fervorosamente
tapiadas con lápidas
-musculares-
sucumbieron al grito
tan sólo fue un pedazo
- ilustrado-
-ilustrativo-
de aquella orfandad emocional
que nadie contuvo
que nadie acuno
y que asfixia el alma

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