personajes
SOLEDAD SANVALENTÍN
Había sobre la mesa un vaso vacío, un periódico manchado, un trozo de papel de aluminio, un tubo, una cucharilla y medio limón, también había un cenicero lleno y una botella de leche agria. Las paredes desconchadas y una cama sucia y deshecha, no cabía nada más en aquella habitación. No cabía nada. Ella estaba en el suelo. Ropa interior, escrúpulos y demás sandeces tirados a su lado, a parte claro, de la valentía de enfrentarse cada día con el destino más sórdido. Después se levantaría se pintaría la cara y se vestiría un poco, sólo un poco a pesar del frío, para poder seguir con la feria.
