Mar Benegas: Un soneto

sábado, 24 de diciembre de 2011

Un soneto



 Te supe ver, alondra o avefría
temblabas vertical, tan obstinado
corrías entre herido y asustado
quería desnudar tu algarabía.

 Al caos infinito de mi nombre
viniste con el vuelo de tu alma
durmiendo mis mareas con tu calma
no sólo fuiste pájaro, ya hombre.

Te supe bálsamo, raiz, mi casa
mi patria dulce donde al fin regreso
camino y viento que mi piel amasa.

Te supe amor y góndola, marisma,
y desde entonces fuiste mi refugio
que me protege y guarda de mí misma.




imagen Wolfgang Lettl