Mar Benegas: tan pequeños como un deseo todavía ni siquiera

sábado, 14 de septiembre de 2013

tan pequeños como un deseo todavía ni siquiera




¿tienes un espejo? la imagen que perdura no la ven los ojos. matar dos pájaros de un tiro, después llorarlos hasta que vuelvan a la vida. volverlos a matar. no hay atrocidad en la muerte de la belleza. sólo la muerte de la palabra que la nombre será atroz. si la palabra es una brizna, y acercas el fósforo encendido, mamarán los hombres la leche tibia que los avergüenza. sentirás un estallido. será el graznido de los niños blancos que gimen la ausencia ¿cuántos labios succionan la ausencia?  un graznido que pretende hablar de poesía es hablar del  infinito con la boca desgarrada  ¿sería lo mismo si el magenta temblara sobre la carne blanca de los hijos de la ausencia? habría que hablar de nada. desde la nada ver sus cuerpos desnudos, tan pequeños como un deseo todavía ni siquiera.

sería posible si el olfato, el olor dolor barro. sería posible hablar con la nariz hundida en el hedor. sería posible andar si estas palabras no pesaran tanto. un fardo como el lenguaje no permite suturas. la putrefacción de las ideas se enternece al oler sus pequeños cuerpos privados de leche. y parece que quiere salirse de su órbita. sería posible si la sangre no se coagulara antes de ser leche. si la palabra ¿quién amamantará a esos niños blancos? tan pequeños como un deseo todavía ni siquiera. 



Imagen: Roberto Kusterle