Mar Benegas: Como si fuera una cereza (crónica de una semana de poesía)

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Como si fuera una cereza (crónica de una semana de poesía)

La primera parada fue en Salamanca. El taller, con la posterior intervención poética, Cereza-Dadá en la biblioteca Torrente Ballester. Tuvimos mentos tiempo del previsto,pero el taller estuvo genial. Realizamos los tubos para recitar posteriormente en la sala de infantil, dejamos algunos poemas instalados y "las cajas de poesía de ida y vuelta":
poesía de ida y vuelta

poemas para tus ojos


También hubo tiempo para firmar algunos libros.

¡Cómo les gustan los tubos!

A los mayores también.

 
Y a mí, claro.

Conocí, por fin, a Mábel, de Lóguez y disfrutamos de La caja de las palabras juntas.
Después, ruta a Valladolid, donde me esperaba la guarida del Lobo Feroz, así de bonita, por cierto:


 Laura Fraile hizo este estupendo reportaje: aquí, con toda la información. Por la tarde tuvimos recital y taller A lo bestia, donde se apuntaron, también, alugnos niños grandes. Fue muy muy divertido. Después un encuentro para charlar sobre poesía y libros y firmar, claro, algunos ejemplares. Y conocí, por fin, a Diana e Isabel, a Óscar, a Cintia, y a Lola, claro, que me acogió en su casa y su cachorro me mordió los pies. Fue un día genial, sin duda. Y como colofón, Ana Hernández, una de las cerezas de Madrid, vino a verme: sorpresa total. ¡Lástima de no tener fotos de todo!


De los otros niños, que eran más, no tengo fotos, pena. Ni del encuentro posterior.
El viernes llegué, tras atravesar una tormenta, a Gijón. A conocer, qué maravilla, cuántos encuentros, a las Tres Brujas, en el Bosque de la Maga Colibrí.

El viernes:  Por la tarde hicimos el taller:  A lo bestia, con niños.
Después de mi recital y en pleno proceso creativo.

Lo pasamos requetebien, y, como después teníamos un encuentro en la preciosa cueva de la maga, pues, ni cortos ni perezosos, los pequeños y pequeñas poetas, hicieron un recital con sus creaciones poéticas, en el fabuloso escenario que tiene la librería. Fue estupendo, pero sí, no se nos ocurrió hacer ninguna foto. Lo bonito: que la mamá de Adriana llamase diciendo que su hija había vuelto emocionada y que no podía ni dormir de la emoción. O Pelayo, que tenía vergüenza y no quería recitar, pero luego se le pasó, y lo hizo genial. O Maya y Silvia, esas poetas estupendas.

Agradecida a todas las personas que vinieron al posterior encuentro. Esa tarde ya llevaba muchos kilómetros y estaba realmente cansada, mis diculpas. Aún con eso hablé de los libros, recité, e, incluso, conté alguno. Ah, y lo mejor: el posterior diálogo con las personas asistentes. Y firmé muchos libros, ¡lo cual siempre es una alegría!

Sábado y domingo: COMO SI FUERA UNA CEREZA (taller de animación lectora y creación poética con niños) Fue el taller reducido, de 11 horas, pero eso no quitó para que se generan debates, diálogos, creación poética, risas y alguna lagrimilla. Estos grupos siempre son emocionantes, creo, ya que la sinergia creativa y la apertura a lo poético provoca una magia especial en los talleres. Y así fue, de nuevo, en Gijón. Esta vez llevaba la teoría impresa y encuaderntada (gracias Puri, cereza valenciana, de nuevo):



Éramos un grupo de maestras, poetas, estudiantes y animadoras a la lectura.Como se me olvidó hacer la foto del grupo, pues aquí dejo esta:


Se compartieron recursos, poesía, ideas, actividades ya realizadas. Como siempre jugamos con las palabras. La idea de que un grupo de adultas pueda derribar algunos muros y comportarse como si fueran un grupo de niñas, era, como siempre, el objetivo último, y, también como siermpre, se consiguió con creces. A pesar de que no pudimos realizar la actividad manual (por falta de tiempo) si hicimos, además de la parte teórica, algunos juegos creativos.


El juego con los tubos siempre es taaaan divertido y emocionante:

Poema Dadá, rodeadas de las fabulosas creaciones de André da Loba.







El domingo terminamos con el taller de haikus y un montón de ideas y emociones vividas que se quedarán en nuestra memoria. Sorpresa impresionante ver el trabajo de Mirta con el Abecedario y con los niños y niñas de infantil: me encantó y volvió a tumbar en mí unas cuantas ideas preconcebidas (eso que hacen tan bien los niños y las buenas maestras), tipo: ese libro es para adolescentes.

En fin, os dejo los haikus de las participantes. Teníamos alguna poeta, como María Rosa, y algunas personas con mucho contacto con la poesía. Pero también había participantes que se acercaban, por primera vez, a la casa del poema. Siempre me encanta descubrir la poesía en personas que nunca han escrito, abrir el paso a la creación y romper las barreras y los muros de contención, siempre salen cosas preciosas, como estas:

En la cereza
el corazón reposa
y canta el mirlo.

En el naranjo
la redondez eterna
de los planetas

Mª Rosa

La luna nueva
paciencia de los campos
bajo la noche.

Beatriz

Avión azul
rehecho de papel
vuela aquí

Charo

La nube trajo
milenaria sonrisa
polvo de estrellas

Reme

Cuervos y viento,
higueras y granadas.
Frío en Lubrín.

Vino con uvas
castillos y aceite.
Una nariz.

Esther Guayarmina

Hoja en hoja
pájaro en el otoño
vuelve y vuelve

Rita

En el frescor otoñal
juegan las hojas
revoloteo de color.

Sofía

Camino eterno
la tierra siempre al Norte
corazón late

Lola

Dejan tus dedos
lunares en la arena
niña come aire

Noemí

Mi hermana cielo
amor, apoyo único.
Gran luz de vida.

Marta

Nubes de mebrillo
mareas ya despiertas,
cerca, muy cerca.

Paula

Perdí la luna.
Sí, viajaba en coche.
Se escondió.

Mirta