Mar Benegas: La Huesera

domingo, 30 de septiembre de 2012

La Huesera


Huesos del tórax:

(Hallazgo)

Dar la vuelta y volver a subir. Llegar al esternón. Lo que va delante, lo que va detrás. La jaula.

Hablar desde la curvatura. Una filigrana biológica que hace pronunciar a la escápula. Trabecular imbricado, cal viva que limpiaba las paredes de la peste.

El hueso es mineral. Piedra viva o filosofal. Alquimia del ánima/animus. Ni oro ni rubí: fósforo y calcio, bicarbonato y magnesio, sodio. El que entiende esta verdad se desconoce del ruido. Sabe nombrar lombriz y ceguera. Comprende la diáspora como una amputación de la parte más barrosa del cuerpo.

Laminillas y conductos alimenticios, otros. Como la radial circunferencia del tronco, la edad no olvida que se fue niño, recuerda el embrión, la semilla o mesénquima del que creció, esa memoria biológica acude a beber al hipotálamo.


En este punto habrás de coger aire. Hinchar los pulmones para sentir la presión de los huesos, para saber que sigues todavía entre el latido y la vida