Mar Benegas: CRÓNICA "COMO SI FUERA UNA CEREZA"

viernes, 10 de octubre de 2014

CRÓNICA "COMO SI FUERA UNA CEREZA"



COMO SI FUERA UNA CEREZA
(animación a la lectura y a la creación poética en la escuela)


El pasado fin de semana, en Madrid, realizamos el taller "Como si fuera una cereza". Espacio Oculto, en Usera (os lo recomiendo porque son encantadores, Guillermo se desvivió por hacer la estancia agradable), acogió al grupo bien variopinto que éramos. Un taller de 15 horas, intensivo e intenso (como decía alguna de las participantes).

Un curso de 15 horas, por tanto, intensísimo. Donde sucedieron cosas. Porque la poesía no solamente vive en el papel, afortunadamente. Siempre, con estos grupos, digo lo mismo: vamos a trabajar como si fuéramos un grupo de niños, como debería llevarse la poesía al lugar donde hay niños: desde el juego y lo práctico, lo manual. Partiendo de la premisa de que se ama lo que se experiencia, y teniendo en cuenta que el objetivo último de este taller es intentar abrir un camino de juego y amor por la palabra poética nos sumergimos en el taller. El taller, por tanto, es un 50% práctico.

Para el otro 50%  hay una parte teórica importante: desde lo teórico se forman las ideas se debaten, se comentan, se muestran las experiencias ya vividas. Se hace un recorrido.Creo que es necesario conocer para poder transmitir y por eso, para llegar al juego, primero pasamos por la idea, por el pensamiento, por el desarrollo. 

Y, lo que para mí es más importante, buscar la complicidad, intentar generar, desde el no juicio, la puesta en marcha del "hacer colectivo", de la inteligencia creativa común. Un caudal que surge y desborda, siempre, todas las expectativas. 

 En esa parte de puesta en marcha surgen ideas y propuestas nuevas, un modo de sacar la poesía de los libros, de llevarla a la voz, al proceso manual y artesano, no olvidemos que se ama más lo que se ha creado, por tanto, ofrecer la poesía no como un proceso mortencino o academicista, sino como algo en lo que se puede participar. Un modo de jugar, recitar y aprender a amar la poesía con, desde y para la infancia. 

El grupo fue genial, teníamos maestras, bibliotecarias, poetas, escritores, profesoras e ilustradores, por eso  surgieron propuestas maravillosas (a parte de los que yo compartí, y que podéis ver en las fotografías), a partir de la teoría, de la charla, y a pesar del cansancio y del alto nivel de atención necesario. Además de poemas textuales fabulosos, que nacieron de los periódicos (dadá) o de juegos, o a viva voz, o del taller de haikus que desembocó en una invasión de haikus.

Las impresiones que me han ido llegando, o las de la ronda final de despedida, han sido emocionantes y muy gratificantes. Pero, sobre todo, fue un taller vivido y disfrutado en todas sus posibilidades.
 
Os dejo aquí un resumen visual, con fotografías y breves explicaciones, y, al final, los fabulosos haikus que salieron en el taller y algunas impresiones de las participantes: 






Después de la teoría, el diálogo y el recitado, pasamos a jugar con Dadá, es impresionante como un prosaico periódico, puede albergar los más bellos poemas, y ¡cómo surgieron de bien! Collage poético para decorar los susurradores. 



La poesía susurrada al oído fue una actividad disfrutada muchísimo, como se puede ver en las caritas.  

        Quedaron así de bonitos. 



Y el sábado por la tarde, a pesar del cansancio (más de 10 horas sin desconectar), cuando llegó la hora de jugar con la poesía plástica, con la elaboración del material para la intervenció: revisión, re-interpretación y juego con los poemas, a la hora de terminar, ¡nadie quería irse!



Y seguimos...
El domingo la cosa lucía así, pero seguimos.  Y quedaron cosas como estas:

 

 Interpretando, ilustrando y re-elaborando la poesía para jugarla con los niños:










Javier, tras hablar sobre el fabuloso mundo del refranero popular, nos ofreció esta propuesta, una recopilación de refranes y una reinterpretación.



La poesía voyeur, para leerla era necesario asomarse por la mirilla, propuesta de Ana.


Comecocos o fábrica de poemas, entre Inés y Javier.


Lola me hizo un regalo que había realizado en su Instituto: pitipoemas, pero esta vez aprovechó una cajetilla de Marlboro, y jugó con mi nombre, lo rellenó con haikus del Abecedario. ¡Lo tengo en mi casa y lo llevará a todos los tallerres!
Después de jugar, en corro, a los poemas acumulativos (cada uno propone un verso), a Antonio se le ocurrió realizar un poema acumulativo pero plástico, este fue el fabuloso resultado en el que participaron todos y al que yo puse texto una vez en Valencia)








Y es que tanto arte junto, no podía dejar otras maravillas. El domingo hicimos el taller de haikus, y como la idea es abrir puertas y que todo se mezcle, se me ocurrió que Antonio Santos y Susana Rosique (ilustradores) realizarna, in situ, los haigas para ilustrar los poemas. Unos haigas muy especiales, realizados en tinta, exclusivos  y originales, en ese momento, el resultado fue  así fantástico: 

¡Maravillas!
Y los haikus que salieron se merecían esos haigas y más, una vez más pude comprobar que la poesía, la creación, la poiesis, está ahí, a flor de piel, solamente hay que abrir la puerta:

Mel:

El mar salado,
horizonte sin fin
que lava almas.

Susana Rosique:

Huellas de corzo,
graznido de arrendajo.
Un cazador.

H-elena:

La luz de julio
se posa en la cereza
y en el abrojo.

Inés:

Acantilado.
Erosionando la mar,
sombra de sol.

Javier:

Diez días. Muere.
Ha vivido diez vidas
de mariposa.

Antonio:

Una hoja
cae
hormiga en sombra.

Cristina:

Espera sobre el junco
libélula azul
cuídate araña.

Belén:

Rugen las olas.
Aleteo de plumas
surcan el cielo.

Lola:

Lago en calma.
Una onda surge:
pez volador.

María:

El viento esparce
diminutas semillas
fin del invierno.

Pepa:

Camina lenta
la mujer con maleta
deja  su hogar.

Susana Jiménez:

NIño dormido,
rumor de madrugada.
Silencio. Beso.

Beatriz:

En la pared,
un murciélago vuela,
y el aire, quieto.

Tamara:

Pulmón de nube.
El aire que susurra
besa tu nombre.

Susana Obrero:

Sobre los cables
esperan el invierno
las golondrinas.

Ana:

En la distancia
el perro sigue alerta.
Orejas tiesas. 

Fabulosos, ¿verdad? y por último, algunas impresiones que he podido recoger. Y me quedo, en mi recuerdo,  con la ronda de despedida, donde se escucharon voces quebradas, y se habló vello de punta  y estremecimiento. Poesía y vida,  al fin y al cabo.

ALGUNAS IMPRESIONES DE LOS PARTICIPANTES:

Tamara:

Y ahora, ¿dónde encuentro la metadona para este estado cerecil?

Ana:

Gracias, Mar Benegas, por el fin de semana de aprendizaje poético y disfrute creativo.

Susana Rosique:

Regreso del taller cargada de tesoros y con las manos manchadas de tinta china que no consigo borrar . Rodeada de poetas maestros y maestros poetas, tuve que perpetrar un haiku, tengo la desvergüenza de mostrarlo porque lo acompaña un haiga realizado por Antonio Santos, ¡todo un lujo!

Ha sido un taller intensivo e intenso, pensé que yo iba a estar como elefante en una cacharrería pero me lo he pasado genial, he aprendido mucho de Mar Benegas y de todos los compañeros, te dejo enlace, besos

Susana Jiménez:

Termina un fin de semana intenso en el que he tenido el lujo de asistir a un taller de poesía infantil con Mar Benegas y rodearme de maestros, bibliotecarias, poetas, artistas...un grupo cargado de ideas y ganas. He aprendido de cada minuto y me llevo una experiencia irrepetible. Agradecidísima a todos y muy emocionada de la experiencia. Os dejo, con muchísima vergüenza por cierto, el haiku que he escrito en el taller con las preciosas ilustraciones de Antonio Santos y Susana Rosique

Belén:

Lo que sí es seguro es que todos hemos disfrutado y hemos compartido emoción. Ha sido un grupo estupendo; una experiencia gozosa y enriquecedora. Una fiesta de encuentros y reencuentros.

María:

Desde lo poético, lo creativo, la libertad de mirarse para dentro y para fuera, dejarse llevar, buscar al pequeño gran cómplice que fuimos, escucharlo y después accionar, nunca antes, y hacerlo con amor, con todo el amor a las palabras, a la poesía, a las imágenes hermosas, horribles o desconcertantes... que te llevan a lugares donde quizá todavía no habías estado... 
Desde lo poético, la magia de Mar, su manera de estar en el mundo,  pero también los tesoros que ha ido encontrando en el camino y son su savia, y por eso Octavio Paz y otros y otras que saben y te abren puertas, un conocimiento necesario también para que todo fluya, en lo profundo... para que la diversión, el juego, el pasarlo bien no se quede en la simplicidad y podamos acompañar a “nuestros futuros”, a nuestros hijos e hijas, alumnos y alumnas...  a que descubran lo que está oculto, lo invisible... A que derriben los muros del miedo, a que indaguen por su corazón, con creatividad.
Desde lo poético, gracias Mar por este horizonte tan divertido y significativo, que nos has mostrado. Espero saber plantar esta semilla.