Mar Benegas: El pan y el alambre

jueves, 14 de marzo de 2013

El pan y el alambre

Parece que hay un alambre y una sociedad desigual, un pueblo, que ya ni es pueblo ni es nada, porque hasta eso nos has robado: la identidad. Ellos lo saben, por eso intentan hacer como si sujetaran el hilo, cada uno en un extremo: capital y política, y nosotros en el alambre.

Nos hacen creer que sin ellos no podríamos seguir, que gracias a ellos nos mantenemos en nuestra precariedad, mientras lo repiten en bucle, como un mantra, nos meten las manos en los bolsillos. Y se llevan esas migas que teníamos guardadas para nuestros hijos, y nos asfixian, y nos desnudan, y nos roban las casas, y nos hacen pagar sus deudas, y más IVA, y más impuestos, y más caro el pan y los pañales. Y nosotros allí, esperando que ese precario equilibrio no nos haga caer de donde nos encontramos, porque desde nuestro alambre vemos que un poco más abajo hay otro alambre, más fino, más indecente, más incómodo, más vergonzoso, que dicen ellos, por nuestro bien, también lo están sujetando. Y nos da miedo bajar ese peldaño, pero los de abajo son como nosotros: nuestros vecinos de rellano, de país, de pupitre en la escuela de nuestros niños o de cama en los hospitales públicos que están dejando morir.

Nos hacen creer que estamos abajo, pero no es cierto, estamos arriba, en una situación inestable, sí, andamos sobre el alambre, pero si caemos, caeremos sobre ellos. Y tal vez sea el momento de saltar, y aplastarlos, que ellos sean los que amortigüen la caída, que por una vez, sea al revés.