Mar Benegas: aristas martínez
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sábado, 9 de marzo de 2013

"La insólita reunión de los nueve Ricardo Zacarías"

Un libro que os recomiendo encarecidamente. De la Editorial Aristas Martínez, escrito por el Colectivo Juan de Madre. 


Un fragmento: 

"Empecemos por el principio: un libro escrito por un colectivo. Un gesto aparentemente nimio pero que destroza el concepto de autoría. Colectivo Juan de Madre es una lista de nombres, sin apellidos, podría estar en ella tu vecina; pero también un premio Nobel. Esto, por pequeño que parezca, es en sí mismo un acto subversivo: no importa el quién sino el cómo.

El libro, además, está ilustrado, cada capítulo es abierto por una ilustración de Javier Jubera García.

Hay libros, pocos, que más que libros son artefactos. Este es un artefacto literario que explota en las manos del lector. El libro es un túnel, un experimento sincrónico, un tubo de ensayo, una máquina del tiempo, y un texto de gran riqueza narrativa.

Cuando abrí La insólita reunión de los nueve Ricardo Zacarías (Aristas Martínez, 2012) necesité menos de dos páginas para saber que aquello iba a llevarme a algún lugar misterioso y desconocido.

En realidad me bastó ver la primera página: “Instrucciones para servirse de una máquina del tiempo”, en la que aparece exactamente lo que reza su título: las instrucciones para leer el libro, el libro como máquina blanda del tiempo . Porque un artefacto ha de tener instrucciones de uso para su adecuada puesta en marcha y correcto funcionamiento. El engranaje: ..."


sábado, 8 de diciembre de 2012

Aproximación a Adrift's Book

 Texto de la presentación de Sayak Valencia en Librería Primado, de su libro Adrift's Book. Puedes comprarlo aquí con gastos de envío gratuitos hasta enero.



 
Bien podría haber elegido, para presentar Adrift's book, textos de Casilda Rodrigañez, de su libro el “Asalto al Hades”, o de cualquiera de sus artículos, o algún extracto de “Política Sexual” de la gran pensadora Kate Millett, o de Beatriz Preciado de su libro “Testo Yonqui”... sin embargo, me quedo con Foucault, ya que tengo su lectura más próxima en el tiempo, en concreto dos textos breves: El ojo y el poder1, entrevista referida a la obra de Jereremias Bentham“Panóptico”2 y a su libro “Vigilar y Castigar”, y en la que se hace un repaso sobre las arquitecturas del poder, el ojo que todo lo mira, el panóptico como modo de control, aquel Gran Hermano del que nos hablara Orwell3. Pero también ese otro texto El sujeto y el poder, donde pone de manifiesto la diferencia entre ser humano y sujeto, y los canales que utiliza el capitalismo gore4, para convertir a los seres humanos en meros objetos/sujetos de dominación.

El trabajo más intenso de Foucault se basó en este dirimir: el sujeto es algo que el poder necesita, muy por encima de cualquier otra realidad. Desde esa lectura, y de forma sincrónica, llegó, junto a los libros de Sayak, el último libro de Aristas Martínez, que sin duda es un artefacto narrativo de alto riesgo: “La insólita reunión de los nueve Ricardo Zacarías5”, otra apuesta de libro inclasificable. Fue en la lectura de este libro que encontré una cita, también de Foucault, que creo se aproxima a Adrift's Book:

Si la identidad consiste en un juego, en un procedimiento para fomentar relaciones sociales y de placer sexual que determinen nuevos vínculos amistosos, entonces es útil. Ahora bien, si la identidad se convierte en el problema capital de la vida sexual, si la gente cree que ha de descubrir su propia identidad y que esta identidad ha de erigirse en norma, principio y pauta de existencia; si la pregunta que se formulan de continuo es: "¿Actúo de acuerdo con mi identidad?", entonces retrocederán a una especie de ética semejante a la de la virilidad heterosexual tradicional. Si hemos de pronunciarnos respecto a la cuestión de la identidad, hemos de partir de nuestra condición de seres únicos. Las relaciones que debemos trabar con nosotros mismos no son de identidad, sino más bien de diferenciación, creación e innovación. Es un fastidio ser siempre el mismo. No debemos descartar la identidad si a través de ella obtenemos placer, pero nunca debemos exigir esa identidad en norma ética universal.”

De esto hablaba Foucautl, a mí me ha llevado a esto otro, que escribí hace algún tiempo pero que le he añadido algunos fragmentos para la ocasión:

Aquello fue determinante, se sentía indeterminada. O tal vez se sentía indeterminado. Sin identidad ni identificación. Se sentía no.

Se sentía disfrazada. ¿Ella era ella o era él? el-la

Era lo: lo que no se puede nombrar, lo que no se comprende, lo que no debería existir, lo que no cuelga, lo que no se muestra, lo que no tiene nombre, lo que no. Se sentía no, era lo que no: la negación.

¿Él era ella o era ello? Ello y ella, lo y él, el-la-lo. Cuentes como cuentes siempre gana la o, porque 1= a incógnita. Porque uno o una= a esto o aquello pero nunca a lo no determinado, nunca lo otro.

Era ella pero no.

¿Y si al género le añadimos la duda? Y si al género le añadimos una pistola, y a Gertrud Stein, y si al género lo dinamitamos, lo hacemos estallar, y baila con unas botas rojas y unas azules. Y si tenemos el rojo y el azul y los hacemos estallar. Y si al género negro lo pintamos de rojo y de azul y lo hacemos estallar porque... ¿cómo puede alguien seguir viviendo después del azul?

Será en Adrift's book, donde el cuerpo se convierte en arma, arma que derriba o lo intenta, el omnipresente panóptico del poder, pero también veremos al cuerpo identitario como el propio panóptico de esa porción de poder que emana del sujeto, del sujeto que dejó de ser persona, para convertirse en herramienta.

"Lo primero que embiste al abrir el libro es un interrogante, estamos ante ¿poesía o novela? A mí me costó unas cuantas páginas dubitativas hasta que por fin lo entendí: Adrift's Book no tiene género, no pertenece a ningún género, y por eso es una metáfora en sí mismo, como objeto completo y terminado, de su propio contenido.

Pero no queda ahí el experimento escrito de Sayak Valencia, puesto que la sucesión de episodios narrados sin una escenografía, sin “presentación, nudo y desenlace” a modo de prosa poética, será también una sucesión de interrogantes nuevos, la mayoría de ellos sin respuesta, pero que interpelan directamente al propio cuerpo del lector."6

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Sayak Valencia Triana (Tijuana, Mx, 1980).

Doctora Europea en Filosofía, Teoría y Crítica Feminista por la UCM, poeta, ensayista y exhibicionista performática. Ha cursado estudios con Judith Butler, Gayatri Chakravorty Spivak, Beatriz Preciado, Monserrat Galcerán, entre otrxs. Ha dictado conferencias sobre Capitalismo Gore, transfeminismos, feminismo chicano, feminismo poscolonial, arte y teoría queer en diversas universidades de Europa y América. Ha publicado los libros: Adrift´s Book (Aristas Martínez, Badajoz, 2012), Capitalismo Gore (Melusina, Barcelona, 2010), El reverso exacto del texto. (Centaurea Nigra Ediciones, Madrid 2007). Jueves Fausto (Ediciones de la Esquina / Anortecer, Tijuana 2004), así como diversos artículos y ensayos en revistas de España, México, Argentina, los Estados Unidos y Colombia. Como artista de performance, sus trabajos se basan en la ocupación del espacio público, a través de un cuerpo queer que interpela los patrones de “normalidad”, conectando con el uso del cuerpo como soporte artístico, político y como centro de múltiples discusiones.

Algunos de sus poemas han sido traducidos al francés, al inglés, al polaco y al alemán y publicados en revistas de poesía de dichos países. Su poética se basa en mezclar el lenguaje de la poesía con múltiples lenguajes, por ejemplo, el de la filosofía para crear herramientas para pensar y resistir.

Es Co-fundadora del Interdisciplinario La Línea, grupo feminista que, desde el año 2002, a través de la escritura, la teoría, la producción editorial, el arte audiovisual, la acción en espacio público y el performance hace una exploración crítica del proceso escritural y artístico en el área binacional entre Tijuana (MX)/San Diego (CA) y también en Madrid y Nueva York.
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2 Jeremias dedicó su atención al tema de la reforma penitenciaria, elaborando por encargo de Jorge III un modelo de cárcel (el Panopticon) por el que ambos entraron en conflicto. Bentham ideó una cárcel en la cual se vigilara todo desde un punto, sin ser visto. Bastaría una mirada que vigile, y cada uno, sintiéndola pesar sobre sí, terminaría por interiorizarla hasta el punto de vigilarse a sí mismo. Bentham se dio cuenta de que "el panóptico" era una gran invención no sólo útil para una cárcel, sino también para las fábricas. Si bien el modelo de Bentham fue criticado (aunque él lo consideraba una genialidad), de alguna forma todas las cárceles, escuelas y fábricas a partir de aquella época se construyeron con el modelo panóptico de vigilancia.1 El modelo del Panopticon fue analizado por Michel Foucault en Vigilar y castigar. (fuente Wikipedia)

3En su libro 1984.
4Libro ensayístico de Sayak Valencia.
5Libro escrito por el colectivo Juan de madre, de muy recomendada lectura. (aquí)
6Extracto de la reseña que realicé para Culturamas sobre Adrift's Book. (aquí)

sábado, 21 de enero de 2012

Fábula de Benito del Pliego



Fábula- Benito del pliego. Aristas Martínez 

Hace años, ocho o nueve, cuando todavía estudiaba Grafología e interpretación de dibujos y devoraba ciertos libros de psicología para entender la simbología proyectiva, también comencé a dibujar y a interesarme por los mandalas, Jung apareció entre mis lecturas más asiduas y por ende el libro "El misterio de la flor de oro" en que Jung establece un diálogo con Richard Wilhem, un sinólogo de reconocido prestigio que vivió durante muchísimos años en China, y, que entre otras cosas tradujo el Libro de la Mutaciones o I Ching (al cual también llegué a través de esta ruta), de este modo pude saber que la representación de los Mandalas y el Libro de las Mutaciones bebían de las fuentes milenarias del Inconsciente Colectivo.

La lectura en profundidad del I Ching me fascinó entre otras cosas por su vocabulario metafórico e insinuante más que categórico (a pesar de ser un oráculo) y que invita a la reflexión poética por la fibra filosófica y lírica que lo teje. Me ofreció una interpretación  de un entendimiento profundo, sobre todo en la manera de aceptar los acontecimientos a través de la integración de la dualidad (sombra/luz, bien/mal, blando/duro, femenino/masculino, positivo/negativo, movimiento/inmovilidad) que tanto esfuerzo y dolor nos cuesta a los occidentales, si es que lo conseguimos en alguna ocasión. 

Hacía tiempo que no volvía sobre C. G. Jung, sin embargo, un par de semanas atrás, en una conversación con un estimado amigo, me habló de su recién descubierto interés por la  Sincronía, si bien, su interés venía por otras fuentes,  lo cual me llevó a hacer memoria y volver a buscar algunos de los libros de Jung para recomendárselos.  En esa conversación también hablamos de la Sincronía en la poesía, es decir, de como la poesía también bebe, de alguna manera de este Inconsciente Colectivo y como muchos autores (también en narrativa) han tenido la capacidad de anteceder en su escritura a las vivencias, tanto colectivas y sociales como personales, o de como el acto de escribir, a veces, viene dado por estos acontecimientos causales inexplicables que te llevan una y otra vez, al mismo territorio de escritura, y, para mí, lo más interesante:  de como la poesía establece a veces una relación con el propio poeta o con el lector, a modo de oráculo o espejo de la verdad, que revela, de manera inexplicable, algunos secretos que el propio lector o poeta desconocían, que se abre como un pozo de sabiduría que va mucho más allá de la mano del que la escribe, y eso precisamente es Fábula, siempre con la intención última de brindar refugio y claridad.



Por lo tanto la llegada y lectura de este poemario me ofrece un nuevo guiño de la Sincronía,  que para mí significó, en su día,  una fórmula válida y necesaria de dejar de intentar entender ciertos sucesos de manera lógica y racional, abandonando el estricto constructo objetivo e incluso a la formulación del tiempo como algo lineal. De este modo pude ofrecerme, no sin  resistencia previa, a otro tipo de entendimiento más intuitivo. Comprender que la psique va más allá de lo meramente enumerativo o clasificable y que se pueden dar hechos que intentar explicar por los cauces de la mente lógica es tremendamente doloroso, puesto que no existen dichos parámetros lógicos en su acaecimiento, creo que ahí se encuentra toda la poesía, en ese territorio inexplorado que queda semisoterrado: EL SOMBRERO "El sabio se oculta, el saber es indigno. ... no es prudente exponerse: tesoros y culpas se entierran.... Pero (advertencia capital) lo que se esconde bajo tierra también se pudre."  y que el poeta saca a la luz.

Así, entre Jung, el Libro de las Mutaciones, Richard Wilhem y El Secreto de la Flor de Oro, recibí Fábula en casa, de Benito del Pliego,editado por Aristas Martínez, un libro muy bien terminado y hermosamente ilustrado  por Pedro Núñez, que consta de dos partes: Fábula y La voz del oído, por supuesto todavía ignoraba que Fábula no podía haber llegado en otro momento.
 
Nada más abrirlo tuve una reminiscencia que no logré identificar, ya en su primer poema: AGUA "El deseo es verdad que nadie detiene: sumerge a todo el que se interpone. Cualquier contra es cauce en su carrera hacia el mar. Siempre por el camino de menor resistencia.", esta familiaridad no dejó de asediarme hasta que por fin pude reconocerla unos poemas más adelante: era el Libro de las Mutaciones,  luego terminada la primera parte del libro, es el propio autor el que me explica que el libro está escrito a modo de oráculo y da alguna referencia al I Ching en alguno de sus poemas, aunque yo creo que va más allá de un par de citas. Fábula por tanto, es un ejercicio poético cuanto menos atrevido, rompedor de lo establecido en los cánones poéticos actuales, y aunque no es el primero, puesto que ya hay un poemario (al menos del que yo tenga conciencia) que trabaja sobre los 64 hexagramas del I Ching, sí es original en su conformación y léxico, ya que el lenguaje poético utilizado atraviesa con gran acierto ese territorio vago y extensísimo del Inconsciente Colectivo y la mitología arquetípica universal. 


La voz poética de Benito en Fábula entra en conjunción perfecta con esa atmósfera milenaria,  con un flujo retroalimenticio, una trasmutación involuntaria (o no) hacia la cosmología oriental. Los poemas de este libro esclarecen la realidad ofreciéndose a la intemperie de una verdad más profunda, más alejada de los cánones occidentales y que nos da, a través de los títulos de los poemas las claves para visualizar tanto características de la realidad humana, actos y consecuencias, a partir de la metafórica y tradicional en fábulas y filosofías orientales de  desnudar los rasgos de diferentes animales o estados: EL CARACOL "El que tenga ojos para ver que los invierta.... Al fin el que pasa las horas habitándose llega a confundir lo interior con lo ajeno" para ofrecer un símil poético y válido que pueda ser utilizado como ese espejo trascendental que ofrece destellos de sabiduría atávica,  y siempre nos devolverá nuestro propio reflejo. 
Fábula es por tanto, un híbrido,  entre las fábulas tradicionales y el oráculo oriental, que nos desvelará la realidad humana en su miseria y esplendor, de manera integradora con una voz poética de tremenda fuerza y trabajada con esmero y delicadeza.


Podemos hablar de un diálogo múltiple, un diálogo entre el lector y Fábula, que a su vez establece un diálogo con el Libro de las Mutaciones, de donde claramente bebe, más creo que de cualquier otra influencia, y dentro de ese diálogo,  el diálogo de la palabra y la imagen, que si bien van de la mano pueden ser interpretados por separado. 
En sus páginas también encontramos la clave de un juego oracular a través del mismo libro, y,  como en cualquier ejercicio de proyección psicológica (a través de la identificación, ya sea en fábulas, oráculos, tarot,  o a la interpretación de rasgos grafológicos o de dibujos),  podrá ser útil a todo aquel que quiera indagar en sus estructuras psicológicas, en el modo de entender el mundo y estar en él, puesto que es una muestra bien trabajada de rasgos universales ofrecido con sumo cuidado,  desde y por la poesía. 

Un libro que sin duda ofrece luz, la luz íntegra del que bucea en la oscuridad, y que sin duda ofrecerá generosamente ese reflejo al lector que se aproxime a él. Un libro que no os dejará indiferentes.


Para comprar el libro pincha en este enlace: Aristas Martínez